Mª Esther Jiménez Garrido y el piano en educación primaria - Un estudio musical

Mª Esther Jiménez Garrido es una mujer de 24 años, extremeña, que lleva desde que tiene uso de razón estudiando y formándose en diferentes ámbitos artísticos y en la enseñanza. En este espacio nos mostrará una pequeña pincelada de su trabajo de fin de grado que realizó para la Universidad Rey Juan; un proyecto de más 50 páginas, donde analiza el estudio del piano y los diferentes métodos que se ponen en práctica para la enseñanza musical en el aula de primaria. Esther presenta su propio proyecto de intervención para iniciar la enseñanza del piano en educación primaria.

Para ello, sigue los objetivos establecidos en el currículo, así como analiza las metodologías y la clasificación de los diferentes instrumentos musicales. Pero lo que es más interesante, Esther asegura que la metódica que ella utiliza no marca ningún límite de edad sino un inicio en el instrumento.  De hecho, desde el año 2016, Esther ha puesto en práctica dicho proyecto, y en sus clases innova cada día utilizando a la par el teatro y la tematización para conseguir en sus alumnos un deseo continuo de seguir aprendiendo.

El proyecto de intervención que he planteado consiste en la proposición de un método de trabajo diferente en el aula de educación primaria, mediante la recopilación de diferentes juegos y la introducción del piano con un enfoque diferente. Se considera un tema importante debido a la necesidad de innovación en el aula acercando el piano de un modo práctico que desarrolla la motricidad y la creatividad del alumnado.


Teniendo en cuenta que esta propuesta es para las aulas de educación primaria y en varias de las actividades se requiere el uso de un teclado, se añade a continuación una recomendación para trabajar de manera económica y accesible con todos los alumnos, independientemente del nivel adquisitivo del centro:

1.   Suponiendo que nos encontramos en un colegio con muchos recursos, lo ideal sería poder contar con un piano (ya sea Clavinova o acústico) para cada dos alumnos, disponiendo de cascos en el caso de utilizar la opción eléctrica y de mucha obediencia por parte del alumnado en el caso del piano de pared.

2.     Como esta primera opción es bastante improbable, se propone a continuación otro método de trabajo mucho más asequible donde cada alumno tendrá un teclado individual. Dicho teclado es un piano enrollable portátil de 49 teclas que se puede conseguir desde 10€, y que funciona mediante pilas. Aunque la experiencia no es comparable a la práctica de un piano, con esta propuesta se pueden adquirir los conocimientos necesarios, aunque no la destreza ni la técnica interpretativa, que, por otro lado, no es el objetivo de las actividades. 


     De igual modo, los alumnos deberían contar con unos cascos individuales. Esta opción podría combinarse con un piano o teclado en el aula donde poder tocar por turnos si necesitamos presentar a modo concierto lo aprendido

3.    Por último, otra opción sería la fabricación de nuestro propio teclado combinado de igual modo con un piano o teclado en el aula. Podríamos fabricar el piano en papel, cartulina, cartón… ¡o incluso materiales reciclados! Cualquier material es bueno.

4.     Por otro lado, y con fin de ofrecer más métodos de trabajo, se podrían adaptar las actividades para realizarlas con otros tipos de teclados, combinándolas de igual modo con un teclado o piano en el aula. Algunas de estas opciones podrían ser el piano de suelo o el piano fragmentando por octavas.

Se pretende conseguir el desarrollo de la capacidad de expresión a través de la técnica musical del piano, potenciando la audición y el disfrute de la música, así como el desarrollo de la memorización, el reconocimiento de las distintas notas y sonidos, y la adquisición del reconocimiento rítmico. De igual modo otro de los objetivos es potenciar la psicomotricidad fina y gruesa.











Todos estos objetivos han sido seleccionado y recogidos a su vez en el currículum de Educación Primaria pero hay otros objetivos más específicos de la propuesta como son el proponer diferentes sesiones con las que realizar actividades dinámicas que acerquen al alumno a la música lejos de los métodos convencionales y la utilización del piano como herramienta principal de trabajo en el aula debido a la riqueza que este posee y a todos los beneficios que aporta como la estimulación y la capacidad de moldear el cerebro, las habilidades cognitivas que se adquieren, así como el desarrollo del pensamiento crítico y la mejora de la atención ejecutiva.

Dicha propuesta consiste en el planteamiento de siete sesiones, perfectamente definidas, en las que figura tres actividades que plantean un inicio, un desarrollo y un final a cada día, pero tienen la intención de dejar espacio a posibles inconvenientes y/o diferentes actividades que el profesor/a considera necesarias trabajar puesto que cada alumno tiene unas necesidades diferentes. Pero, aunque las sesiones expuestas en el TFG están limitadas y adaptadas a los requisitos que en un trabajo de fin de grado se requieren, cuento con más de 100 sesiones diferentes, las cuales he puesto en práctica a lo largo de cuatro años de trabajo.



Muchas de las actividades que se plantean buscan también trabajar la motricidad fina con un enfoque lúdico que pretende ser innovador, ya que cabe mencionar que la metodología seguida en esta propuesta está basada en la gamificación, dejando que el alumno aprenda mediante el juego. 

En lo referido a los contenidos, este proyecto de intervención cuenta con diez contenidos básicos que tienen relación directa con los objetivos descritos en el currículo. Dichos contenidos son los que se enumeran a continuación:

1.     Las notas

2.     Los dedos

3.     El teclado

4.     El pentagrama

5.     Los sonidos de las notas

6.     Lectura de partituras

7.     Composición de partituras

8.     La memoria

9.     Introducción de la mano izquierda

10.  La clave de sol

El hecho de alternar las enseñanzas con diferentes personajes cómicos, infantiles y lúdicos crea en los niños un deseo de seguir asistiendo a las clases, pues no solo aprenden a través de juego, sino que se divierten con su profesora, y generan un vínculo de confianza y relajación que por lo general no se adquieren con el aprendizaje de los instrumentos.

Algunos de los juegos que se plantean en las sesiones pueden ser:

-        LOS COLORES:

Se le asigna a cada nota un color que les servirá de guía para el inicio del método. Esta actividad puede hacerse utilizando colores en diferentes superficies como pizarras, cuadernos, cartulinas, etc. Las notas están asignadas a los siguientes colores; DO-rojo, RE-naranja, MI-verde, FA-morado, SOL-amarillo, LA-azul clarito, SI-azul oscuro.


-        MEMORY PENTATECLA:

Se presentarán unas tarjetas de las notas dibujas en el pentagrama y otras de las notas pintadas en el teclado. Los alumnos deberán jugar al memory y encontrar las parejas relacionando la tarjeta del pentagrama con la nota del teclado

-        PINTAUÑAS:

Se pintan las uñas de las dos manos con pintauñas de los colores que ocupan dichos dedos en la posición inicial en el teclado siendo el dedo pulgar Do, el índice Re, el corazón Mí, el anular Fa y el meñique Sol, en la mano derecha y siendo el dedo pulgar Do, el índice Si, el corazón La, el anular Sol y el meñique Fa, en la mano izquierda.

-        PULSERAS:

Mediante gomas de colores, se harán diferentes composiciones. Los alumnos elegirán el orden de los colores para formar una pulsera, después tocarán dicha secuencia en el piano.

-        COCHES DE LEGO:

Mediante piezas de construcción de legos se les pide que compongan a través de los colores de las diferentes notas coches siguiendo un orden preciso. Después extrapolan la creación del coche al pentagrama y más tarde la tocan en su teclado.


-        EL UNO MUSICAL:

Utilizando las cartas del UNO, y cambiando las normas, los alumnos se habrán aprendido diferentes canciones de manera dinámica y divertida. Los niños tendrán asignadas una partitura a cada color. Las reglas del juego son; cartas con número, tocan la canción tantas veces como número salga; cartas “prohibido”, tararean la canción; cartas “cambio de sentido”, tocan sin mirar la partitura la canción correspondiente; cambios de color, se hace una lectura rítmica de todas las canciones.

Estas actividades que a priori parecen no tener relación directa con el teclado hacen que los alumnos se diviertan aprendiendo y le incentivan a nivel creativo, pero, además, con este método, el alumno en la primera sesión acaba la clase tocando una obra pianística y con ganas de volver a experimentar la magia de la música.

- Esther Jiménez Garrido

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