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Crítica Roca Negra: Un retrato íntimo sobre el amor paternal que te dejará los sentimientos a flor de piel



La obra teatral, dirigida por Ignasi Vidal y protagonizada por Juanjo Puigcorbé y María Adamuz, podrá verse durante ocho únicas semanas, antes de su gira por España, en el Teatro Pavón en Madrid


“No hay besos como los de papá, aunque a veces pinchan”. El ser humano y los animales somos por naturaleza criaturas maternales. Ellas sin ninguna duda nos dan la vida. Tenemos una fuerte conexión con nuestras madres por llevarnos durante meses en su vientre. Son las primeras que vemos nada más nacer y las que nos cogen instintivamente entre su regazo. Gestos de afecto que sienten, pero parco de ellos hacia nuestros padres, que únicamente afloran cada 19 de marzo. Superhéroes sin capa y reyes sin corona que reciben muestras de putativo cariño.


Miles de relatos sobre encuentros y desencuentros paternales, de broncas monumentales y separaciones irreparables, de vergüenza y odio, pero también de orgullo como la de aquel padre que felicita a su hijo por sus logros mientras le enseña que para alcanzarlos tiene que dejar que la casa se vea tras la verja, son representados bajo los hilos del prosopon griego. Amor y perdón, la historia más antigua jamás contada sobre un escenario. Un torbellino de emociones que no dejará indiferente a nadie y muchos menos al público asistente este fin de semana al Teatro Pavón.


Antes de su próxima gira por España, este teatro mítico en el barrio madrileño La Latina acoge durante ocho únicas semanas la representación del último espectáculo del director barcelonés Ignasi Vidal. Producida por ShowPrime, ‘Roca Negra’, protagonizada por Juanjo Puigcorbé, que regresa a un escenario tras una década de ausencia, y María Adamuz, es un retrato íntimo sobre el amor y el perdón paterno filial. Una muestra visceral que te dejará los sentimientos a flor de piel, cuyo argumento te hará reflexionar no solo tras encenderse las luces sino en los días venideros.



He venido para decirte que me voy. Y antes de irme tenemos que hablar. Hay algo importante que debemos aclarar (...) No quiero irme de aquí y dejar abiertas algunas puertas que estarían mejor cerradas”, a partir de esta frase se desarrolla una tensa y dura lucha llena de rencores y resquemores entre dos personajes, dos titanes de la interpretación sobre un escenario, contando una historia de amor, perdón, culpa, venganza, admiración, de nuevos comienzos y de fantasmas del pasado. Un thriller, que también versa sobre el feminismo en el mundo literario, juega con el humor y la ironía con maestría, pellizcando el alma, mientras te saca una leve sonrisa. Aconsejo id a verla sin haber leído su argumento, para así disfrutar de sus giros inesperados.


Tras estrenar la serie ‘Entre tierras’, en Antena 3, Juanjo Puigcorbé regresa tras diez años a un escenario. Es un monstruo de la interpretación, un actor de método que te deja embobado con solo abrir la boca y que te quedarías escuchándolo horas y horas en absoluto silencio. Nando es un escritor cascarrabias, terco, pero a su vez tierno y eso se debe a la colorimetría que le aporta a su personaje. Uno de los momentos más interesantes de la función es cuando rompe la cuarta pared y a través de una voz en off te cuenta ese libro que tiene en mente. Realidad y ficción, a golpe de martillazos que impactará de lleno en el público.


Con una trayectoria especialmente musical, pasando por ‘Company’ y dentro de poco estrenando el último espectáculo de Antonio Banderas, ‘Tocando nuestra canción’, en el Teatro del Soho CaixaBank de Málaga, María Adamuz es un absoluto descubrimiento. Apenas la conocía y gracias a su personaje en esta propuesta ha hecho que esté atento a próximos proyectos suyos. Olivia es inconformista, rebelde, que quiere volar alto sin ataduras familiares, y aunque culpabiliza a su padre de todos sus males, en el fondo le aprecia y le quiere. Es un reflejo de la juventud, que se bate a duelo con sus padres, pero que con el paso del tiempo llegan a comprender sus acciones. Casi siempre.



Con una puesta en escena sencilla, un salón revuelto de acuerdo a las emociones de los protagonistas, Ricardo Sánchez, de escenografía, Pier Paolo y Roger Portal, de vestuario, nos transportan a la roca negra de Nando y Olivia o como diría la escritora gallega María Oruña, el puerto escondido, donde refugiarse de la tristeza y acordarse de tiempos felices. La química del elenco hace posible que no sea necesario un escenario con muchos artificios, ya que lo llenan simplemente con su presencia.


Un texto brillante, impecablemente bien escrito, valiente, pero sobre todo mordaz y punzante como un abrecartas. Ignasi Vidal firma una obra cuyo ritmo frenético, hará que el público contenga el aliento hasta liberarlo entre ovaciones en un final de infarto. ‘Roca Negra’ es una gran sorpresa teatral, que nos hará acordarnos de nuestros superhéroes sin capa y reyes sin corona, en mi caso, de ese aita que se levanta temprano para ir a trabajar para que sus hijos puedan cumplir sus sueños y sonríe cuando observa que los Playmobil en hilera se despiden de él hasta más ver.

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