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Oppenheimer, otra gran experiencia cinematográfica de Nolan que debes ver

Hace más de un año, las redes ardían al anunciarse que Christopher Nolan estaba inmerso en un nuevo trabajo, capitaneado por Cillian Murphy, su actor fetiche. Y es que el fan necesitaba una nueva dosis de física cuántica, tiempo, espacio o simplemente un rizar el rizo, lo conocido comúnmente como “de esas pelis que te petan la cabeza” cual emoji de WhatsApp. Una peli de Nolan, vamos.



Poco después, nos iban avanzando pequeños caramelos sobre la trama: La bomba atómica y OPPENHEIMER. El hype estaba por las nubes y aún faltaba un año. El tiempo, como en sus películas, también pasa deprisa y llegó el día. Hemos visto Oppenheimer y os lo contamos todo, sin spoilers.


Oppenheimer, la última película de Christopher Nolan, es un magistral retrato cinematográfico de egos y redención (en forma de “biopic”) de uno de los hombres más trascendentales en la historia de la humanidad debido a su desarrollo de la bomba atómica.


Intensa y muy densa, como nos tiene acostumbrados el director, y con la friolera de 3h de metraje, es exactamente lo que el fan espera. Pura creación de guión mezclada con una épica espectacular y unas interpretaciones deslumbrantes. ¡Ojo! Y que no sólo los protagonistas son estrellas reconocidas: el gran plantel actoral es tan amplío que te perderás reconociendo, en pequeños papeles, a incluso ganadores de Oscar como Rami Malek.



Cabe destacar la interpretación de Robert Downey Jr. cuya actuación está llena de matices y emociones. ¡Una barbaridad! Estamos seguros que como mínimo acabará nominado al Oscar.


Con su narrativa fascinante de tiempos, algo básico en la filmografía de Nolan, y su destreza visual, el director logra sumergir al espectador en la complejidad moral y científica que rodea a Oppenheimer, interpretado por un sublime Cillian Murphy .


La película se desarrolla en diferentes líneas temporales, una característica distintiva del estilo de Nolan. Lo que nos permite explorar no solo los aspectos científicos y políticos del proyecto de la bomba atómica sino también profundizar en la psicología de los personajes principales y en la política del momento. Incluso hay referencias a la guerra civil española. La trama se mueve con ritmo constante, incluso frenético, manteniendo al espectador en vilo e intentando averiguar, quién es quién en un juego político y mental.



Poco a poco y a medida que va sucediendo el tiempo, nos van desvelando las tensiones éticas y morales a las que se enfrenta el propio Oppenheimer y la posición de los científicos involucrados en toda la historia. Un juego cuyo inicio científico y de elaboración se va convirtiendo en una lucha de egos fuertes y persuasivos, con la política y la caza de brujas comunista como línea principal.


La dirección de Nolan es impecable, aprovechando al máximo la grandeza visual del tema. Las escenas de prueba y explosiones nucleares se presentan con una precisión técnica y un impacto visual épico, transportando al espectador a la magnitud destructiva de la bomba atómica.


Además, la atención meticulosa al detalle histórico en los escenarios aporta una autenticidad cautivadora a la experiencia cinematográfica, todo ello con la mano significativa de Christopher Nolan.


Oppenheimer es una película que no sólo entretiene, sino que también invita a la reflexión tanto al explorar las complejidades éticas y morales del propio científico, como del grado al que puede llegar una persona narcisista para conseguir sus objetivos. Sin duda una experiencia cinematográfica memorable y muy muy disfrutable.


Por Silvia Estivill.

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