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RESEÑA | Milhojas de mentiras


«Milhojas de mentiras» cuenta la historia de Akane Kinuta, una joven que trabaja en una empresa y que, a los dos años, quieren trasladarla. Acostumbrada a sus rutinas y debido a que vive en una zona no muy alejada para poder llevar a cabo sus intereses, ve que esto puede terminarse de un día para otro, por lo que fingirá que está a punto de casarse con tal de mantener su puesto de trabajo en la misma ciudad. 

Desde que entró en la empresa, Akane tiene un crush con su jefe Tsuneyasu Kuroki, un hombre atractivo y joven que descubre la artimaña que está elaborando. Sin embargo, lo que Akane no se imagina es que Kuroki acaba convirtiéndose en el cómplice de su embuste, utilizándola también en su propio beneficio, fingiendo un ‘feliz’ matrimonio de conveniencia.


Se trata del segundo trabajo de Hiro Eguchi que Odaiba Ediciones lleva hasta nuestras estanterías, un tomo único de casi 200 páginas. Esta serie se publicó originalmente en la revista Renai Tengoku, entre septiembre de 2018 y julio de 2019. Estará a la venta a partir del próximo 28 de marzo. 

DULCES MENTIRAS PIADOSAS

A través de cinco episodios de una trama con bastantes enredos, vemos cómo se van entrelazando poco a poco las vidas de los dos protagonistas, quienes se conocen gracias a que comparten el mismo espacio de trabajo. Sin embargo, a pesar de mostrar dos personalidades antagónicas —Akane, una otaku redomada y Tsuneyasu, un empresario con aires de grandeza—, ves cómo a través de las pequeñas cosas y de la comunicación se va construyendo algo que, al principio, era utilitarista por ambas partes.


Ambos protagonistas conocen poco a poco detalles de la vida del otro, se van involucrando y, sin pretenderlo, ganándose el corazón el uno del otro. Lo que en principio eran unas líneas rojas infranqueables —ahondar en los sentimientos del otro, involucrarse más de la cuenta— se convierte en algo natural entre ellos dos, haciendo cosas el uno por el otro y dejándose llevar. 

BASADA EN UNA HISTORIA (CASI) REAL

De nuevo nos encontramos con una protagonista que, aparentemente, es menos experimentada que su compañero. En «Milhojas de mentiras» nos encontramos con una otaku adicta a los videojuegos porque —y esto es algo que realmente es fácil que te identifiques con ello— uno de ellos le ‘salvó’ cuando estaba pasando por una mala racha que parecía que jamás acabaría.


Este manga existe porque Hiro Eguchi, comenta, se basó “en la historia real de un amigo”, pero sin llegar a tales extremos como para involucrar a otra persona en el camino. El resto de personajes ayudan a enriquecer la profundidad de la historia, comprendiendo mejor por qué sus protagonistas actúan de tal forma y mostrando un trasfondo aún mayor del que puedes esperarte en este tipo de tomos únicos. 

Ha sido una historia bastante entretenida de leer y, a su vez, se hace la evolución de la autora respecto a su anterior trabajo («Lecciones adultas», 2018), tanto a nivel de guión como de finura en el dibujo, aunque este sigue siendo característico de la misma. Se trata de la primera historia completa que lanza esta autora en un tomo único. Se hace amena, entretenida y la tensión (de todo tipo) se mantiene hasta el final. 

Por -S.R.-

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